Cambios de iluminación, adecuados y aberrantes, visibles desde el espacio en el entorno del Parc Natural del Túria

Durante los últimos años algunos municipios han realizado cambios de iluminación siguiendo criterios medioambientales. Sin embargo, algunas infraestructuras públicas continúan instalando luces altamente contaminantes.

Cierto es que la iluminación artificial posibilita muchas actividades en la noche, sin embargo un exceso de iluminación provoca más inconvenientes y problemas que beneficios. Luces mal dirigidas, encendidas en horarios no necesarios, con más potencia de la necesaria o excesivamente blancas, entre otros,  son el origen de la contaminación lumínica; que ya se sabe interfiere en el comportamiento de los animales y es un factor de riesgo adicional para enfermedades en las personas.

Es evidente que la contaminación lumínica se puede observar desde el espacio, y es habitual que los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) hagan fotografías de la Tierra en su órbita desde 400 km de altura. Como ejemplo vamos a hacer algunos comentarios sobre la evolución de la iluminación en una zona limítrofe con el Parque Natural del Turia a partir de una sección de dos fotografías tomadas desde la ISS en 2011 y en 2020 (https://eol.jsc.nasa.gov/SearchPhotos/#).

En el año 2020 se observan los cambios en la iluminación de algunas de las zonas. Riba-roja continúa con la mayoría de la iluminación por sodio, de ahí el color amarillo-naranja, y la tomamos como referencia para ver los cambios en la imagen. En Masia de Traver (A) se sustituyó la iluminación de sodio por LED de 3000 K, una luz ligeramente fría con un pico en el azul que se debería eliminar por completo. En Els Pous (B), y otras zonas del municipio, se sustituyeron por LED de 2100 K, de color amarillo similar al sodio y en el que el componente azul de la luz ha desaparecido por completo: Unas luces fantásticas desde todos los puntos de vista (energético, medioambiental y para el bienestar para las personas). En La Presa (C), los vecinos disfrutan de una iluminación adecuada al entorno natural en el que se encuentran, de sodio de 2100 K con un pico en el azul muy tenue. A pesar de los esfuerzos de algunos municipios del Parque Natural por minimizar la contaminación lumínica, cabe destacar la aberración desde el punto de vista ambiental de la instalación en Aguas Potables de focos de luz muy blanca, de LED de 6200 K, en el entorno del Parque Natural del Turia, sin considerar la evidencia científica de sus efectos negativos sobre el medio ambiente.

En las fotos nocturnas se observa la iluminación, de oeste a este, de Riba-roja de Túria, Masia de Traver, València la Vella, Els Pous, La Presa y las Instalaciones de aguas potables. En el año 2011 predomina el color amarillo-naraja de la iluminación, color típico de las fuentes de luz de sodio de alta presión. Es de destacar el área oscura a la altura de La Presa, pues en esta urbanización todavía no disponía de alumbrado público, y la iluminación en aguas potables que alternaba sodio con algunos focos de color blanco.

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